viernes, 24 de junio de 2016

Cinco

La luz penetraba como una certera flecha iluminando una porción del ático e incendiando el piso con su calor; el teléfono estaba cayendo y rebotaba como si estuviera hecho de caucho, con cada fracción de segundo se acomodaba una puñalada, dos, tres, cuatro, cinco. Los movimientos eran tan rápidos que la navaja suiza no tenía forma discernible y lo único que se alcanzaba a ver era el rojo de la empuñadura invadiendo cada rincón posible del tórax de Roberto.

El tiempo parecía haberle regalado unos segundos imposibles a Pamela para que continuara su atentado, el teléfono había parado de rebotar, estaba inerte en el suelo, con la pantalla desfigurada como si un auto hubiera pasado encima de él; la camisa azul de Roberto se había tornado de un rojo intenso alrededor de su vientre y para su mala suerte aún seguía con vida. El dolor era insoportable, como si un ejército de gusanos hambrientos estuviera comiéndose sus entrañas mientras la agonía toma las riendas del timón para envolverlo en una asfixiante hiedra lista para succionar cada parpadeo de vida que le queda. Había caído de rodillas, admirando cómo el líquido vital hacía las pases con la madre tierra con un óleo abstracto color vino promocionándose en el suelo de la planta baja de su apartada casa de playa en Chile.

Pamela permanecía inmóvil, agitada al nivel de Tour de Francia o al ver una película de horror en el cine; fue la primera vez que veía tanta sangre. Estaba mareada. Jamás pensó que llegaría tan lejos. Jamás pensó volver a ver a Roberto: su violador. Pero la tecnología es un arma de doble filo que en las manos correctas puede convertirse en información por la que muchos darían la vida misma. Pamela tuvo suerte. El hacker que la ayudó a rastrear a Roberto fue víctima de su padrastro durante muchos años, hasta que un día se le ocurrió jugar béisbol con su cráneo. Pamela tuvo suerte. Roberto llamaba periódicamente a su madre en Yucatán para estar pendiente del tratamiento para el fibroblastoma. No fue muy difícil estimar su ubicación después de varias conversaciones. Pamela tuvo mucha suerte.

Roberto agonizaba mientras se quedaba perplejo al ver los ojos de Pamela, más allá de sus pupilas, más allá del cúmulo de átomos que conformaban su existencia, conoció a la oscuridad misma; se sentía frío, como si su alma se alejara del sol mientras vaga por el espacio. De pronto, en la penumbra absoluta de sus últimos latidos su fantasma se fue consumiendo como un reloj de arena soltando los últimos granos del demonio que jamás debió haber escapado de la jaula de Lucifer. 

La policía encontró el cadáver de Roberto junto con los inocentes cuerpos de 4 niños reportados como desaparecidos durante más de diez años. Pamela desapareció. Fue la única que logró escapar de las garras del monstruo con la ayuda de sus amigos hace ocho años: Jorge, Sofía, Natalia y Matías. Se prometió que regresaría por ellos, Roberto sangró por cada uno de ellos en su honor. 

Pamela desapareció, se cambió el nombre y se casó. Adoptó a cuatro niños. En este momento seguro está abrazándolos.


jueves, 6 de noviembre de 2014

Paranoia

Durante los últimos 20 años el mundo se ha vuelto cada vez más paranoico y más hueco: amenazas nucleares, el fin del mundo, terroristas. Carajo. ¿Será que ésta sustancia oscura llamada maldad ha terminado por acogerse en la tierra?

Pero el mal es la ausencia del bien, ¿No será acaso que hemos omitido inculcar el bien en donde existe el mal?

El bien y el mal están peleando por la dominación de la humanidad desde que pusimos un pie en éste mundo. ¿Por qué Dios no quiere hacer nada al respecto?

¿Será que ya se dio cuenta que estamos condenados al olvido?


miércoles, 8 de octubre de 2014

Oscuridad justiciera

La noche había preparado un perfecto escenario para una película de ciencia ficción. Ricardo había estado manejando quizás unas 3 o 4 horas, el Volkswagen marcaba menos de un cuarto de tanque pero por fortuna, la próxima gasolinera se encontraba a solo 5 kilómetros.

Llegando a ésta estación de servicio, Ricardo se percató que no había nadie trabajando: los locales adyacentes se encontraban abiertos, pero no se alcanzaba a vislumbrar ninguna alma por los alrededores. Nadie supervisaba el dispensador y nuestro protagonista aprovechó para llenar el tanque frente a tan envidiable situación. Eran las 4 de la mañana.

Era hora de irse, el único problema era que, por alguna extraña razón, el motor no arrancaba. Se dispuso a abrir el cofre del Jetta, intentando buscar alguna falla eléctrica, pero su búsqueda fue infructuosa.

En ése momento todas las luces empezaron a apagarse una por una, como si la oscuridad hubiera acobijado la estación de servicio con sus mantos espectrales. Ricardo moría de miedo.

-Aquí te vas a quedar -le susurró la niebla mientras añadía a otro pedófilo a su colección.

domingo, 6 de abril de 2014

El problema de la educación actual y otros temas interesantes

Esta semana me he enterado del despido injustificado de uno de mis profesores en la universidad (por respeto a él omitiré su nombre así como también de los demás actores en éste desafortunado evento).

Soy estudiante de último año de Ingeniería en Sistemas Computacionales, nunca ha sido una carrera sencilla, y mucho menos cuando te ves obligado a abandonar tu casa y emprender un viaje a otra ciudad, con lugares nuevos, personas nuevas y prácticamente una vida nueva.

Mi primera clase fue precisamente con el profesor en cuestión, un maestro muy amable, ameno y con un sentido muy recto de la educación superior, a lo largo de 5 años de carrera jamás tuve un problema con él, mantuvimos una relación de respeto y hasta cierto punto de amistad. Comprenderán mi total desconcierto al enterarme de su aparente suspensión y destitución por prácticas de "bullying" entre sus alumnos (cuyos nombres también omitiré).

Estos alumnos aseguran que el profesor no está capacitado adecuadamente para impartir clases dentro de la universidad, haciéndose valer de un video (muy posiblemente esté sacado de contexto) grabado durante una sesión de clases, al llegar dicho material a manos del director ordenó tomar medidas en el asunto. 

Pero creo aquí el mayor problema es diferenciar el bullying a una medida disciplinaria, los estudiantes de hoy en día creen que todo en esta vida es fácil o simplemente piensan que el profesor los presiona para molestarlos, si todo fuera sencillo cualquier pendejo lo haría...

¿Creen que la vida no será dura allá afuera? En la universidad todavía tenemos oportunidad de equivocarnos, reprobamos y presentamos un examen regulatorio o extraordinario, santo remedio. Pero en un trabajo real donde dependen de nosotros cientos de personas no podemos darnos el lujo de equivocarnos, si eso ocurre nos despiden, para eso no existe segunda oportunidad.

Lo que más me molesta es que las próximas generaciones se perderán la invaluable formación de éste maestro que -a mi criterio- fue parte fundamental para que yo entendiera el significado del esfuerzo, y que la palabra "fácil" no existe en la vida. Gracias a un grupo de retrasados que querían su 70 en la boleta se perdió a un importante elemento dentro de mi escuela, déjenme decirles algo: A la vida le vale verga su 70.

Esta pequeña experiencia tiene el único propósito de hacernos pensar un poquito más cuando queremos juzgar a un maestro solo porque su materia es difícil. ¿No será que en realidad tratan de enseñarnos cómo es el mundo real? 

viernes, 27 de diciembre de 2013

Apaguen Televisa, enciendan Youtube, o por qué la calidad televisiva de México es una mierda.

En estas vacaciones es inevitable sentarse frente al televisor para encontrar algún "buen programa" dentro de la programación del sistema de cable de nuestra región. Entre ellos encontramos al pendejo de Steve-O de Jackass, presentando un show para pendejos: gente que tiene que sufrir pisando escorpiones o pararse sobre un cubo de hielo para hacer reír a un público con cuestionable coeficiente intelectual.

En otros canales presentan otro tipo de idioteces: novelas de televisa, Laura Bozzo con su programa de porquería, series de televisión de ciencia ficción de muy bajo presupuesto con un CGI de la puta mierda o programas sobre qué debe uno de vestir para gustarle más al sexo opuesto (chingados).

History Channel está plagado de pendejadas de OVNIS, carajo, eso no es historia, la carrera por el rating ha obligado a estas estaciones a producir contenido de mierda para personas con pocas exigencias que solo buscan alguna pendejada para mantenerse ocupada durante 3 o 4 horas (a veces hasta más).

Las películas son asquerosamente repetitivas, a veces llegamos a ver 10 veces por semana Ocean's Twelve por Warner Channel, verga, son una de las empresas más poderosas de Hollywood y no pueden conseguir los derechos para transmitir más y mejores cintas de su repertorio. La televisión necesita más cine de arte y no repeticiones de películas horrendas que no aportan nada al espectador.

La programación mexicana es tan vomitiva que debería ser ilegal.

La cobertura política es harina de otro costal, como siempre tenemos en los reflectores a estas escorias humanas que contratan a otros pendejos para que escriban sus discursos, escribiendo cosas que suenan bonito pero que finalmente maquillan la realidad de la situación actual del país. Si en verdad quisieran que el país mejorara deberían empezar por sincerarse con la maldita gente. Peña Nieto, Rajoy, Maduro, personas con una deficiencia mental que se sale de las gráficas, hay mucha represión y muchas cosas que prefieren callar para no provocar un golpe de Estado. Váyanse a la verga, en Egipto ya hubieran valido madre.

En otras noticias, en el canal del congreso, vemos como un montón de estúpidos convenencieros que ganan un putero de dinero a costa nuestra, toman a su vez, decisiones estúpidas para endeudar y terminar de chingar al país. Está muy bien que se transmitan las sesiones, pero el formato televisivo no permite la participación de la gente. Lo único que terminantemente hacemos es gritarle al televisor un montón de bajezas que los actores políticos ni siquiera escuchan, ni mucho menos ven. 

Los intereses políticos siempre están a la orden del día, mientras el pueblo lucha por sobrevivir ganando poco más de 60 pesos diarios. La clase política mexicana carece, en la mayoría de los casos, de todo tipo de valores que se supone debieron haber traído de casa, quizá el verdadero problema de México no es la televisión, sino la educación.

Granier, Yarrington, Fidel Herrera, García Luna y toda la bola de desechos excretores que me falte mencionar, son el maldito SIDA del país, díganme ¿Qué canal de televisión se encarga de desenmascarar a estos bastardos? Pero claro, todo estará bien en el universo mientras no se pierdan el final de la novela de Jaime Camil. Carajo.

Me gustaría que hubiera más gente en este país que se acercara al internet y se diera cuenta de las toneladas de información que uno desconoce viviendo solamente de la televisión. Por desgracia, al gobierno le conviene que ésto no suceda, la información es poder, y ellos lo saben muy bien. Solo el 28.5% de jóvenes en México tienen internet en su casa.

Al final del día nosotros somos los únicos que podemos crear conciencia en los ciudadanos, de nosotros depende hacer de México un lugar mejor y quitarle la venda de los ojos a toda esa gente que sigue dentro de la Matrix pensando que todo está bien. 

Apaguen Televisa. Enciendan Youtube.

John Lennon creía que el poder debía pertenecer a la gente. Yo también lo creo.